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Perfil sobre el Cardenal Leopoldo Brenes

El máximo regalo del Vaticano a Nicaragua al iniciarse el año 2014

*** El 5 de Agosto del 2007 publicamos en un diario de circulación nacional un perfil sobre Monseñor Leopoldo Brenes

Por EDGARD BARBERENA S.

El papa Francisco sorprendió al mundo católico del planeta al anunciar este domingo en el rezo del Angelus en la Plaza de San Pedro el nombramiento de 19 nuevos cardenales, entre ellos los arzobispos de Buenos Aires, Managua, Rio Janeiro y Santiago de Chile.

Nicaragua no se quedó atrás porque desde muy temprano celebró la designación del Arzobispo de Managua, Monseñor Leopoldo Brenes como nuevo Cardenal, acción que el prelado agradeció públicamente a través una misa de acción de gracias temprano de esta mañana en la Catedral Metropolitana de Managua, junto con su obispo auxiliar, Monseñor Silvio Báez y parte del clero de la arquidiócesis de Managua.

Como un reconocimiento a esta decisión del máximo jefe de la iglesia católica mundial por otorgar la “birreta cardenalicia” a Monseñor Brenes, reproducimos un perfil que le hicimos al prelado en agosto del 2007 en su la residencia de su progenitora ubicado en el sector sureste occidental de Managua conocido como Barrio Altagracia.

A continuación la historia del purpurado que ahora pasa a ser miembro del Colegio Cardenalicio del Papa Francisco en El Vaticano.

Monseñor Leopoldo Brenes, cuarto Arzobispo de Managua

Origen muy humilde y un “súper párroco”

Por Edgard Barberena S. (ebarbe54@cablenet.com.ni)

Se define como un “súper párroco” debido a las misiones pastorales que ha cumplido, y es el cuarto Arzobispo que ha tenido Managua.

Nos referimos a monseñor Leopoldo Brenes, quien además de ser el Arzobispo de la Arquidiócesis de Managua, después de suceder al cardenal Miguel Obando y Bravo, también ostenta la presidencia de la Conferencia Episcopal de Nicaragua.

Nacido en Ticuantepe, su padre fue Leopoldo Brenes Flores (ya fallecido) y su mamá doña Liliam Solórzano Aguirre

El Cardenal Brenes con su mama.

El Cardenal Brenes con su mama.

De padres humildísimos

“Por obra y gracia del Señor nací vivito el 7 de marzo de 1949, en un hogar muy sencillo, porque mi papá era un campesino quien muy temprano salía para una finca que tenía su padre en el kilómetro 20 de la carretera a Masaya. La finca se llamaba El Raizón”.

Su progenitora fue una costurera, “la que a punto de máquina a nosotros (a monseñor y a sus hermanos) nos pudo mantener los estudios, apoyada con lo que mi papá podía aportar en la producción de arroz y maíz”.

Inició sus estudios en Ticuantepe en una escuela rural, y como en esos tiempos sólo había hasta segundo grado, lo mandaron donde un familiar en Masaya.

Tenía 8 años y continuó sus estudios en la escuela “Cristóbal Rugama”, donde cursó de tercero a quinto grado

El sexto grado lo hizo en Managua.

Confirmó que desde esa edad ya tenía la vocación al sacerdocio, y recuerda que monseñor Juan Bautista Matamoros fue el que lo inició junto con el padre Chemita y el padre Aranda.

“Siendo niño, era acólito, y el padre Chemita quiso sobresalir ante el Vicario de Masaya, (monseñor Matamoros), y en una ocasión que andaba en Las Flores, el padre Chemita le dijo: “Este niño tiene vocación y quiere ser sacerdote”

El Cardenal Brenes siendo niño.

El Cardenal Brenes siendo niño.

La cola del garrobo

Aún monseñor recuerda una frase que como niño lo marcó cuando monseñor Matamoros “me preguntó en qué grado estaba y le dije que estaba en tercer grado de primaria”. Monseñor Matamoros, con toda su bondad y forma campechana para expresarse, dijo: ¡¡¡Huyyy, la cola de este garrobo está demasiado lejos!!!

En esa época se decía que para ingresar al seminario se debía tener solvencia económica, “pero mis padres no tenían esas posibilidades, por lo que dispusieron que estudiara magisterio.

Las clases eran por la mañana y por la tarde. Monseñor en esa época para poder pasar las horas entre los dos turnos, le pidió permiso al sacristán de la iglesia La Asunción para estar entre las 12 del medio día y las 2 de la tarde y estudiar en la sacristía.

El permiso se lo concedieron, y en una ocasión “estaba estudiando y se apareció monseñor Matamoros, cuando a esa hora el templo estaba cerrado y me pregunta: ‘Bueno, ¿tú qué haces aquí? “Yo le dije: ‘Disculpe, Monseñor, es que yo no soy de Masaya, no tengo casa, y por eso le pedí permiso al sacristán para estudiar aquí’”.

Y como monseñor Matamoros tenía una gran retentiva le dijo: “¿Por casualidad tú eres un niño que quería ser sacerdote?”, a lo que Brenes le dijo que sí, y que ya estaba en primer año de secundaria, y Matamoros le dijo: “¡¡Tú tendrías que estar ya en el seminario!!”

Brenes le argumentó: “Es que dicen que hay que tener dinero”, pero el prelado le dijo: “No, no yo voy hablar eso, y dentro de una semana me buscas”.

El Cardenal Brenes cuando estudiaba para sacerdote

El Cardenal Brenes cuando estudiaba para sacerdote

Vicario de Masaya le abrió las puertas

A la semana, Brenes buscó a monseñor Matamoros, quien ya había hablado con el padre Felipe Merzier, Director del Seminario, y le expresó: “Te está esperando, y ve con tus padres que ya estás inscrito”, por lo que en mayo de 1964 ingresa Seminario.

En el Seminario “pasé unos hermosos años hasta que llegó Su Eminencia, el Señor Cardenal, cuando estaba terminando mis estudios de Filosofía, y con monseñor Bismark Carballo nos envió a estudiar a México en septiembre de 1970, porque en Nicaragua no había estudios de Teología, y regresábamos cada año para compartir experiencias pastorales.

El 16 de agosto de 1974 fue ordenado presbítero de manos del cardenal Obando y Bravo, quien ya era el tercer Arzobispo de la Arquidiócesis de Managua, y “a partir de se momento siempre he estado al servicio de nuestras parroquias”.

La primera parroquia que tuvo a su cargo fue Santa María de Guadalupe, donde formaba las comunidades de Zambrano, San Luis, San Rafael y el reparto Molina, y tenía como sede la parroquia del pueblito de Cofradías.

Después sirvió como párroco en San Miguel, en Las Brisas. Posteriormente lo trasladaron a San Antonio. También atendió Niquinohomo, Nindirí, administró lo que hoy es el Seminario Menor, y luego lo nombraron vicerrector del Seminario Mayor

Momento más emocionante

El momento más emocionante fue su ordenación sacerdotal, porque esa es la gran añoranza de todo seminarista. “Para mí ese 16 de agosto de 1974 es uno de los grandes momentos”.

Un segundo momento fue cuando lo llamó Juan Pablo II para ordenarlo en Roma, primero como obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua de la que ahora es su titular, aunque cuando lo trasladaron a su primera parroquia –la iglesia San Miguel, en las Brisas–, “me zarandeó un poco, porque dice que la primera parroquia es como el primer amor”

El Cardenal Brenes siendo seminarista

El Cardenal Brenes siendo seminarista

El cabello largo

Brenes, que conduce su propia camioneta, un vehículo sencillo que no tiene nada de lujos, tiene otra característica: desde joven ha utilizado el cabello largo.

Sobre este particular confiesa que “esto ha sido algo muy personal”, y que “no es motivo que me aferre a determinada moda, porque un día lo puedo andar largo y otro día lo ando corto”

Mucha lectura

Vive pendiente de los libros que le envían sobre Teología, así como de asuntos pastorales, y sobre todo de escritos de obispos, aunque también le gusta leer la vida de los santos en sus compromisos que tuvieron, “porque creo que eso alimenta mi espíritu”.

Todos los días se levanta entre las 5:00 y las 5:30 de la mañana. Hace unos 40 minutos de oración y camina un poco; lee las lecturas propias del día, desayuna, y a las 8:30 de la mañana sale para la Curia Arzobispal los jueves y viernes, ya que los otros días los utiliza para visitar las parroquias y conversar con los sacerdotes.

Por las noches camina unos 20 minutos y reza el rosario, “por lo que mato dos pájaros de un solo tiro, y después trato de ver un poco las noticias, revisar la correspondencia a través del correo electrónico, y a las 11 de la noche se acuesta.

No hay posibilidades de que el Papa visite Nicaragua

Sobre la invitación del gobierno al papa Benedicto XVI para que visite Nicaragua, Brenes descartó por el momento esa posibilidad debido a las múltiples ocupaciones del Sumo Pontífice.

Agregó que para que el Papa pueda visitar un país, la Conferencia Episcopal tiene que invitarlo, algo que Brenes ya ha hecho con el Papa en sus últimas visitas por el Vaticano.

Un segundo requisito es que lo invite oficialmente el gobierno, porque el Sumo Pontífice es el jefe de Estado del Vaticano, y un tercer motivo es que el Papa tenga tiempo

Amplia experiencia

Monseñor, antes de presidir la Conferencia Episcopal, tuvo bajo su responsabilidad varias comisiones, entre ellas la de catequesis, liturgia. Actualmente tiene bajo su cargo las estructuras de catequesis y medios de comunicación social “pero en noviembre de 2005 hicimos elecciones de autoridades”, donde salió electo Presidente.

Según los estatutos, ese cargo lo ejercen por tres años, y “se puede reelegir por tres años más, pero no un tercer período, y al aceptársele la renuncia (de la presidencia de la Conferencia) al cardenal Obando y Bravo, la presidencia la asumió Bosco Vivas, y al realizarse la elección de autoridades “los hermanos de la Conferencia (nueve) en una elección secreta tuvieron la gentileza de pedirme este servicio”

El Cardenal Brenes con El Papa, Juan Pablo II.

El Cardenal Brenes con El Papa, Juan Pablo II.

Licenciado en Roma

En 1981 lo enviaron a estudiar a Roma donde obtuvo el bachillerato en Teología y una licenciatura en Teología Dogmática.

Los tres años que estuvo en Roma le permitieron tener una cercanía con el papa Juan Pablo II.

“En 1983 me escogieron entre 65 sacerdotes que estudiábamos en el colegio Pío Latinoamericano para ir a servir como Secretario al Sínodo de los Obispos, por lo que tuve la oportunidad de estar un mes muy cerca de Juan Pablo II, porque era él quien dirigía el Sínodo de la penitencia y la reconciliación”.

Al regresar a Nicaragua, en 1984, fue nombrado párroco de la iglesia María Inmaculada en el barrio Altagracia. Después el cardenal Obando lo trasladó en 1985 como párroco de Pío X. También asumió la parroquia de Santa Rosa.

Otras necesidades fueron en los templos El Espíritu Santo en la Colonia “Cristian Pérez”, y al final también le solicitaron atender la parroquia de San Agustín, por lo que podría decir que era un súper párroco

En 1988, Juan Pablo II lo ordenó como obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua “donde ejercí este ministerio episcopal al lado de los monseñores Bosco Vivas y Abelardo Mata”.

En noviembre de 1991 volvió a ser llamado por el Vaticano para una nueva misión: ir como obispo de la Diócesis de Matagalpa. El 21 de diciembre de ese año salió de la parroquia Pío X hacia la Perla del Septentrión, donde ejerció ese ministerio por 13 años y 6 meses, para luego asumir el cargo actual de Arzobispo de la Arquidiócesis de Managua.

Lo que viene

El consistorio en el que el pontífice entregará el capelo y el anillo a los 19 nuevos purpurados, entre ellos tres no electores al ser mayores de 80 años, se celebrará como ya se había adelantado el próximo 22 de febrero en el Vaticano, fiesta de la Cátedra de San Pedro.

Los nuevos cardenales serán los recién nombrados por Francisco en el seno de la Curia: el secretario de Estado, Pietro Parolin; el secretario general del Sínodo de los obispos, Lorenzo Baldisseri, y el prefecto de la Congregación para el Clero, Beniamino Stella. Y también recibirá el capelo cardenalicio el prefecto para la Congregación para la Doctrina de la Fe, Gerhard Ludwig Müller.

Los arzobispos que también se convertirán en cardenales son el de Westminster (Gran Bretaña), Gerard Nichols; el de Québec (Canadá), Gérald Cyprien Lacroix, y de Abiyán (Costa de Marfil), Jean-Pierre Kutwa. Como se esperaba también recibirán la “birreta cardenalicia” una representación de Latinoamérica: el arzobispo de Managua (Nicaragua), Leopoldo José Brenes Solórzano; el de Río de Janeiro (Brasil), Orani João Tempesta, el de Santiago de Chile, Ricardo Ezzati Andrello, y el sustituto del papa como arzobispo de Buenos Aires, Mario Aurelio Poli.

Otros cardenales serán el arzobispo de Perugia (Italia), Gualtiero Bassetti, de Seúl (Corea del Sur), Andrew Yeom Soo jung; de Ouagadougou (Burkina Faso), Philippe Nakellentuba Ouédraogo; de Cotabato (Filipinas), Orlando Quevedo; de Les Cayes (Haití), Chibly Langlois.

El papa también incluirá en el colegio cardenalicio a tres arzobispos eméritos que superan los 80 años de edad y por tanto no podrán participar en el próximo cónclave: el arzobispo italiano Loris Francesco Capovilla y el arzobispo emérito de Castries en la isla de Santa Lucía, Kelvin Edward Felix. Entre estos también se encuentra el español Fernando Sebastián Aguilar, de 85 años, y arzobispo emérito de Pamplona y Tudela.

El papa también anunció que antes de la ceremonia del 22 “reunirá al Colegio Cardenalicio el 20 y 21 de febrero para afrontar el tema de la familia”. El último consistorio fue en noviembre de 2012 y a finales de este mes los cardenales electores, es decir los menores de 80 años, quedarán en 106, por lo que había 14 vacantes disponibles en el Colegio Cardenalicio.

Con los nombramientos de hoy, el número de electores pasará a 122, superando el máximo de 120 purpurados que participa en un cónclave, pero diez cardenales cumplirán en 2014 los 80 años. El cónclave en el que se eligió a Francisco el 13 de marzo del año pasado estaba formado por 69 cardenales de Europa, 19 de Latinoamérica, 11 de África y 10 de Asia.

Monseñor Leopoldo José Brenes Solórzano estudio Filosofía y Teología en el Seminario Nacional de Managua y en el Seminario Conciliar de México. Recibió la ordenación sacerdotal en Managua el 16 de agosto de 1974. Luego fue a Roma donde frecuentó la Pontificia Universidad Gregoriana y la Pontificia Universidad Lateranense, obteniendo la Licenciatura en Teología Dogmática. Fue párroco en Tisma, departamento de Masaya; en San Miguel y Santa Gema en las Brisas; luego pasó a ser párroco de la Parroquia de la Asunción en Masaya; y seguidamente de las parroquias de San Pío X, del Espíritu Santo y de Santa Rosa, en la misma capital.

El Cardenal Leopoldo Brenes.

El Cardenal Leopoldo Brenes.

EL NUEVO CARDENAL DE NICARAGUA

Fue electo Obispo el 13 de Febrero de 1988 y es consagrado en Managua el 19 de Marzo de ese mismo año.

Cargos desempeñados:

Vicario Episcopal de Pastoral.

Vicario Episcopal para vocaciones y Ministerios.

Obispo Auxiliar de Managua 19 de marzo: 1988- 20 de diciembre de 1991.

Secretario General de la Conferencia Episcopal de Nicaragua.

Obispo Presidente del Departamento de Pastoral Sanitaria de la CEN.

Nombrado Arzobispo de la Arquidiócesis de Managua: 1ro de Abril del 2005.

Estudios

Primaria:

Escuela Rural de Ticuantepe

Escuela Cristóbal Rugada (Masaya)

Escuela Normal de Managua

Secundaria: Instituto Nacional de Masaya, Seminario Nacional “Nuestra Señora de Fátima”, Colegio Calasanz

Filosofía: Seminario Nacional “Nuestra Señora de Fátima”

Teología:

Instituto Superior de Estudios Eclesiásticos (ISEE), (México)

Bachillerato en Teología: Universidad Gregoriana (Roma)

Licenciatura en Teología Dogmática: Universidad Lateranense

Misiones como Presbítero

Parroquias:

Santa María de Guadalupe (Tipitapa)

San Miguel Arcángel (Las Brisas)

San Antonio (Jinotepe)

Sagrado Corazón de Jesús (Ticuantepe)

Santa Ana (Nindirí y Niquinohomo)

La Asunción (Tisma)

Sagrada Familia (Managua)

María Inmaculada (Managua)

San Pío X (Managua)

Santa Rosa de Lima (Managua)

Espíritu Santo y San Agustín (Managua)

Misiones Episcopales

Obispo Auxiliar de Managua:

19 de marzo de 1988

Obispo de Matagalpa:

19 de Diciembre de 1991

Arzobispo Metropolitano de Managua:

21 de Mayo del 2005

Cardenal Leopoldo Brenes.

Cardenal Leopoldo Brenes.

CONMEMORAN CENTENARIO DE PROVINCIA ECLESIÁSTICA DE MANAGUA

El pasado 28 de noviembre del 2013 en reconocimiento a la labor de la iglesia católica, la Asamblea Nacional conmemoró en una sesión solemne el centenario de la creación de la Provincia Eclesiástica Managüense. Ésta fue creada el 3 de diciembre de 1913, por mandato del Papa Pío X.

“Ing.Rene Nuñez colocando Orden Jose Dolores Estrada a Mns.Leopoldo Brenes”En esta sesión, el parlamento otorgó la Orden “José Dolores Estrada”, Batalla de San Jacinto en grado “Gran Cruz” al Arzobispado de Managua, la cual fue impuesta a Monseñor Leopoldo José Brenes, como Arzobispo de la capital, por el ingeniero René Núñez Téllez, Presidente de la Asamblea Nacional. El Monseñor Fortunatus Nwachukwu, Nuncio Apostólico del Vaticano, valoró como muy positivo que la Asamblea Nacional haya reconocido esta contribución de la iglesia en la persona del Arzobispo de la capital.

El Monseñor Bosco Vivas Robelo, Obispo de la Diócesis de León, reflexionó que estos cien años de esta provincia significan entre otras cosas que Nicaragua merece vivir en paz, para darle el espacio de desarrollarse económicamente.

“Mns.Pablo Schmitz, Obispo Vicariato Apostolico Bluefiels”El Monseñor Pablo Schmitz Simon, Obispo del Vicariato de Bluefields, durante su intervención retomó las palabras del Papa Francisco de que no podemos ni debemos parar el desarrollo, pero debemos humanizar el desarrollo y poner a Cristo dentro de todo. A su vez, destacó que en las zonas rurales de las Regiones Autónomas del Atlántico Sur y Norte, donde el Estado no ha construido escuelas, la iglesia las ha construido, hasta la fecha tienen 377 escuelas de multigrado y más de 600 maestros.

Monseñor Leopoldo José Brenes, Arzobispo de Managua, afirmó que con la fundación de esta provincia en la capital se dio un avance en la educación católica, pues regresaron al país los Hermanos de las Escuelas Cristiana, la Compañía de Jesús, entre otros.

También tomaron la palabra, el Cardenal Miguel Obando y Bravo y el ingeniero René Núñez. Cada uno reseñó el papel de la iglesia católica en Nicaragua. Además asistieron como invitados especiales obispos de la Conferencia Episcopal, funcionarios de los Poderes del Estado y el cuerpo diplomático acreditado en nuestro país.

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